Falmouth

Falmouth fue la localidad elegida como cuartel general durante el viaje a Cornwall. La verdad es que, aparte de encontrarse cerca de los sitios que quería visitar, tiene un montón de cosas que ver y disfrutar.

Por partes, seguramente, lo más destacado de Falmouth sea su puerto. No es muy grande, pero es uno de los puertos naturales más profundos del mundo. Es por eso que no es extraño ver barcos de gran calado (había un barco militar australiano) y seguramente, sea el motivo por el cual el National Maritime Museum Cornwall se encuentra en su marina.

La zona portuaria es sin lugar a dudas, una de las más populares, con multitud de sitios donde comer o cenar que sirven pescados, mariscos y otras comidas típicas. El único aspecto negativo, viniendo de Londres, son los limitados horarios de servicio, ya que la cena, por ejemplo, la sirven de 6 a 9.

Falmouth es una localidad universitaria, la University College Falmouth es un reconocido centro de estudios creativos: música, arte, danza.. y eso le da cierta vida a Falmouth, ya que buena parte de la zona entre el centro y la playa esta ocupado por bed & breakfast (una especie de hoteles baratos) y es bastante desolador.

El extremo meridional de Falmouth está ocupado por castillo de Pendennis, una estructura defensiva que permitía hacer lo propio con el puerto y junto a su gemelo en el otro extremo de la ría, el castillo de St Mawes, proteger toda la entrada hacia la ciudad de Truro.

Al otro lado del castillo y entre acantilados, se encuentran las playas de Gyllyngvase y Swanpool. Esta última se encuentra justo al final de una laguna con patos y otras aves acuáticas.

Las lagunas son comunes en la zona y a la entrada de Falmouth hay dos reservas naturales en la zona de la campiña. Más al oeste también hay otra playa con una laguna al lado, la playa de Maenporth.

En general, todo el área es bastante rural, Falmouth no es muy grande y todo lo grande que tiene esta expuesto al mar, así que en cuanto te vas hacia el interior te encuentras en el campo.