Una de mis grandes pasiones es la Historia, sobretodo el período comprendido entre los siglos XVI y XVII.

Sin lugar a dudas, uno de los grandes acontecimientos, sobretodo, desde finales del XVI fueron las Guerras de Flandes, que a la postre significarían el nacimiento de los Países Bajos.

Con la excusa de la religión primero y ya posteriormente, el tema económico, las Guerras de Flandes fueron un conflicto que esquilmaron a la Monarquía Hispánica.

Así mismo, este conflicto marcó el comienzo del declive de los Habsburgo españoles (conocidos como los Austria) cuyo reinado acabaría a comienzos del siglo XVIII.

Volviendo al conflicto de Flandes, grandes nombres y generales sirvieron en estas guerras, donde los tercios españoles fueron el núcleo de las tropas hispánicas.

Aún así, al ser un conflicto global, la intervención de tropas a sueldo en uno y otro ejercito estaba a la orden del día.

Uno de los grandes generales y también políticos que intervino en este conflicto fue Ambrosio Spínola.

En esta biografía del diplomático español José Ignacio Benavides se muestran tanto los aspectos militares, pero más aún aquellos que afectaron a Spínola desde el ámbito político y diplomático.

Spínola militar

Ambrosio Spínola era un banquero genovés perteneciente a una influyente familia de la ciudad, harto de las conspiraciones decidió preparar un ejercito y ponerse al servicio del rey de España en Flandes.

Su hermano menor ya estaba allí al mando de las galeras reales y sus primeros años fueron en el barro de los campos holandeses y belgas.

Su llegada se inicia con una campaña en la región de Frisia, que consigue pacificar, obteniendo así grandes apoyos en la corte, tanto en Bruselas y en menor medida, en Valladolid.

Posteriormente intervendrá en Alemania, en el marco de la Guerra de los 30 años, actuando en la zona del Palatinado.

Tras la tregua de los 12 años reanuda sus campañas contra las Provincias Unidas obteniendo las sonadas victorias de Juliers y Breda que poco efecto tuvieron en el devenir final de la guerra.

Sus últimos años al servicio de la corona tuvieron lugar en Italia donde se enfrentó a los franceses en la Guerra de Sucesión de Mantua.

Spínola diplomático y político

Además de sus campañas militares, Spínola desempeñó un importante papel en la política de la época.

Ese es el punto fuerte de este libro, pues su autor, ha tenido acceso a múltiples documentos tanto en los archivos españoles como belgas.

Las referencia a cartas entre los distintos protagonistas de la política hispánica del momento son constantes.

La situación de la Corte de Bruselas era bastante peculiar, además de estar rodeada de enemigos (Francia, las Provincias Unidas, Inglaterra.. ) el propio rey español deseaba controlarla.

Hay que recordar, que Felipe II legó el trono y gobernación de los Países Bajos a su hija Isabel Clara Eugenia, quien junto a su marido establecieron un estado satélite de España.

Eso no gustaba a Felipe III que se veía abocado a ayudar a su hermana para mantener el territorio y poder recuperarlo en un futuro (algo que sucedió bajo el reinado de su hijo)

En medio de este conflicto estaba Spínola que había ido escalando desde cargos militares a otros que implicaban participar en la política de los territorios y la corte española.

Spínola participó en las negociaciones de la Tregua de los 12 años, visitó la corte española en varias ocasiones recogiendo ordenes directas del rey, etc..

Toda esta actividad marcó finalmente su futuro y reconocimiento, siendo uno de los grandes olvidados de esta época por su enemistad con alguno de los consejeros del rey.

Spínola. Capitán general de los tercios

Como resumen, este libro biográfico muestra al detalle la actividad diplomática y política de Spínola.

No entra en tanto detalle en las campañas y batallas, aunque, por supuesto, cita las más importantes y sobretodo la correspondencia donde se informaba a la corte.

Las Guerras de Flandes se caracterizaron, sobretodo en estas últimas fases por las carencias y faltas de medios con los que contó la Monarquía Hispánica.

No hay que olvidar que durante el reinado de Felipe IV, Francia se convertirá en la gran potencia europea, desplazando a España.

Totalmente recomendable, Spínola. Capitán general de los tercios de José Ignacio Benavides pone en su lugar en la Historia a este banquero genovés convertido en militar y político al servicio de los reyes españoles del siglo XVII.

Sin lugar a dudas, ha sido una buena elección como lectura durante las vacaciones navideñas.