La nueva Xiaomi Mi Band 4 ha sido el reemplazo perfecto a mi ya vetusta Mi Band 2. Después de casi 3 años y debido, seguramente, al sudor que genero, empezaba a tener problemas para cargarla.

Para ser honesto, estaba muy contento con mi Mi Band 2 pero tenía muchos problemas a la hora de cargarla. Por eso, en cuanto vi la nueva versión, espere a los análisis y finalmente me decidí por ella.

Esta nueva actualización es bastante similar a la anterior aunque Xiaomi ha mejorado la visibilidad de la pantalla, dotándola de más colorido y ajustando el brillo.

Ahora disponemos de 5 niveles de brillo y un modo nocturno. De esta manera se puede ver la pantalla en lugares tanto muy iluminados como más oscuros.

Esa es la característica más visible de esta Xiaomi Mi Band 4. También se ha mejorado el diseño, estilizando los marcos y el botón.

La nueva pantalla a color ha permitido que existan multitud de temas y personalizaciones, denominadas esferas, accesibles desde la aplicación de Mi Fit y otras que han ido surgiendo.

Como ya pasaba con las versiones anterios, la aplicación de Mi Fit es el centro de control de la pulsera. Desde ahí pueden configurarse las notificaciones, las aplicaciones compatibles, tiempos de actividad, etc..

Decir que desde la Xiaomi Mi Band 4 se pueden tanto recibir mensajes como controlar aplicaciones de música como Spotify.

Además, ahora, desde la pantalla de la Mi Band 4 se pueden configurar y manejar muchas más opciones que en versiones anteriores.

Personalmente, me resulta mucho más sencillo hacerlo desde la aplicación del móvil, pero no deja de ser una opción más.

A nivel de uso, tal vez lo único que no me acaba de convencer es que ahora cuando estás realizando una actividad la pulsera se centra en ella y no se puede consultar la hora, por ejemplo, que es algo que solía hacer.

En Xataka se puede ver un análisis bastante exhaustivo sobre la Xiaomi Mi Band 4 y puede comprarse en Amazon o la web de Xiaomi.