Barcelona en Navidad

Segunda ocasión en la que visito Barcelona cerca de la Navidad. Como en la anterior, mucha gente y muchos mercadillos con caganers. Además, la presencia, por todas partes, del Tío de Nadal, la tradición catalana de recibir los regalos navideños.

De todas maneras, además de pasear por el centro de la ciudad, estos días también he visitado zonas en las que no me había parado durante mis otras visitas: el Parque de la Ciudadela, El Born o edificios modernistas como el Palau de la Música, el Hospital de Sant Pau, la Sagrada Familia (estuve la primera vez que fui a la ciudad en el año 1991) o los diferentes edificios del Paseo de Gracia.

Parque de la Ciudadela

El Parque de la Ciudadela fue, durante mucho tiempo, el único parque que tenía la ciudad de Barcelona. Situado en la parte occidental de la ciudad antigua, fue sede, además, de la Exposición Universal que se celebró en la ciudad en el año 1888.

Si vas en metro, la llegada al parque se hace desde el Arco del Triunfo, que además fue la entrada de la Exposición Universal. Los orígenes de este espacio son militares, de ahí su nombre, pero ya en la segunda parte del siglo XIX se empiezan a plantear su reconversión en un parque.

Numerosos arquitectos y paisajistas hicieron sus propuestas, el parque de la Ciudadela fue concebido como un parque científico y de difusión de la cultura, en el marco de los adelantos científicos logrados en el siglo XIX. Hoy en día se conservan diferentes invernaderos y el que fue Museo de Ciencias Naturales.

En este parque también se encuentra el Zoo de Barcelona. En cierta manera veo que el Parque de Viveros de Valencia guarda muchas similitudes con este parque y su desarrollo fue posterior.

También se añadieron elementos políticos catalanistas, con diversas estatuas y monumentos. En el Parque de la Ciudadela se encuentra el edificio histórico del Parlamento de Cataluña, un palacio del siglo XVIII.

El Born

En el extremo oriental del Parque de la Ciudadela se encuentra el barrio de El Born. Los orígenes de esta zona de la ciudad están en su expansión medieval. Allí se establecieron artesanos y comerciantes dada su cercanía al puerto de la ciudad. Destruido parcialmente durante la Guerra de Sucesión española, fue reconstruido albergando un gran mercado, manteniendo así sus orígenes.

Hoy en día está plagado de cafeterías, tiendas y restaurantes, invitando a pasear por sus estrechas calles y tomar algo tranquilamente.

El primer edificio singular que encontramos es la Estación de Francia, destaca por su gran estructura metálica modernista. El aspecto actual corresponde a la última remodelación, de finales de los años 80. Se inauguró en el año 1929 para la Exposición Internacional que se celebró ese mismo año.

Cruzando por la calle del Comercio, se llega a la plaza con el mismo nombre, donde antiguamente se encontraba uno de los mercados de la ciudad. Durante su restauración se encontraron los trazados de la ciudad en el siglo XVIII que se han mantenido al descubierto, para albergar uno de los Museos de Historia de la ciudad de Barcelona.

La Catedral del Mar es otro de los edificios singulares de esta zona de la ciudad, a la Basílica de Santa María del Mar, su nombre oficial, se llega por el Paseo de El Born. Este edificio de estilo gótico destaca por sus cristaleras que iluminan sus amplias naves. La fachada de piedra en la Plaza de Santa Maria es otro de sus puntos característicos.

La iglesia se hizo muy conocida con la novela La catedral del mar, de Ildefonso Falcones.

Por último, otro de los edificios destacados que pude visitar fue el del Palau de la Música. Queda en al zona norte de El Born, más cerca de la Ronda de Sant Pere. Se trata de otro de los edificios más significativos del modernismo catalán, obra de Lluís Domènech i Montaner, fue construido a comienzos del siglo XX. Las cristaleras, mosaicos y esculturas de la fachada son solo el anticipo de la espectacular decoración interior.

Barcelona Modernista (o parte de ella)

El tercer día en Barcelona lo dedicamos a visitar alguno de los edificios modernistas más conocidos de la ciudad de Barcelona. Ello incluyó un recorrido por el céntrico Paseo de Gracia.

Para no saltarme ninguno de los puntos previos, empezaré por el Hospital de Sant Pau, a día de hoy conocido como Recinto Modernista de Sant Pau. Sinceramente, me sorprendió gratamente.

Se trata de un recinto hospitalario construido a comienzos del siglo XX. En realidad, el hospital ya existía anteriormente en la zona antigua de la ciudad y se creó en el siglo XIV para dar servicio dado el crecimiento de Barcelona (y la peste que la asoló)

El recinto unifica un diseño acorde con la corriente modernista de finales del siglo XIX y los avances en la medicina y el tratamiento de enfermedades que surgieron en esa época. Este recinto hospitalario estuvo en funcionamiento hasta comienzos del siglo XXI cuando se trasladó la actividad médica a un espacio más moderno justo al lado de éste.

En todo caso, el espacio modernista ha sido convertido en un museo, sede de varias instituciones o en pabellones para eventos y exposiciones. Destacan, tanto la arquitectura exterior de los edificios como su decoración y distribución interior. Otro punto curioso del recinto son los túneles que conectan los diferentes pabellones.

Además de los edificios, destacan los espacios abiertos, por las fechas estaban llenos de luces navideñas, un árbol y el famoso Tío de Nadal.

La Sagrada Familia se ve desde este recinto y como siempre, resulta espectacular y, sigue sin estar terminada. Sin lugar a dudas el edifico de Gaudí es uno de los más conocidos y visitados de la ciudad de Barcelona.

Por las fechas, en uno de sus parques había un mercadillo navideño (mucho más pequeño que el de la catedral) que hacía que se agolpará, más todavía, la marea de visitantes a este monumento. Creo que si alguna vez vuelvo a entrar (lo hice en 1991) será cuando esté acabada.

De todas maneras, nada como una foto de las espectaculares torres, y las grúas de fondo, de la Sagrada Familia de Gaudí.

Por último, después de comer, recorrido por el Paseo de Gracia hasta la Plaza de Cataluña. Además de las tiendas, como la gigantesca Casa del Libro o la tienda Lego con alguno de los puntos icónicos de la ciudad construidos a base de miles de bloques. Y otros lugares bastante pintorescos, como el Restaurante El Nacional.

Pero sin lugar a dudas, los puntos más conocidos son los edificios modernistas, donde destacan La Pedrera – Casa Milà y la Casa Batlló. Eso no quita que haya muchos otros que no dejan de ser espectaculares, pero estos dos edificios de Gaudí, son los más conocidos.

Un recorrido bastante entretenido donde contemplar algunos de los puntos más conocidos de la ciudad. Además, como ya he dicho, dada la proximidad de la Navidad y coincidiendo con el puente, estaba Barcelona llena de gente.

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