Gamercard, una microconsola basada en Raspberry Pi

Gamercard es una microconsola basada en Raspberry Pi que lo tiene todo para sumarse a la fiebre por lo retro que nos invade en los últimos años.

Porque todo está perfectamente estudiado en Gamercard, su creador, con un apellido de prestigio, Sinclair, sobrino del creador de Spectrum.

El hardware, basado en un producto establecido como Raspberry Pi (el modelo Zero 2W en este caso) lo que abre el soporte para todos los emuladores que se han ido adaptando en los últimos años.

Tal vez, el único punto donde puede flojear es el precio, son £125.00 cuando hay modelos chinos, también, bastante establecidos por unos 30-40 euros.

Es por eso que está jugando la baza de introducir contenido de la comunidad indie. Según se anuncia en su página web, se ha creado un software especifico para ejecutar estos videojuegos. Pi Game App permitirá ejecutar estos títulos. De momento se han anunciado Bloo Kid 2, AstroBlaze DX, además de la trilogía Saboteur de Clive Twonsend.

Todos ellos están disponibles en la tienda de Nintendo Switch actualmente y están siendo adaptados a la pantalla cuadrada de Gamecard.

En todo caso, Gamercard no viene con un SO preinstalado, dejando al usuario esta elección: Raspberry Pi OS, RetroPie, Recalbox, Lakka o incluso Tiny Core Linux y Ubuntu si se adaptan imágenes a la Zero 2W.

Con Recalbox, RetroPie o Lakkase se cubren las necesidades de emulación, abarcando sistemas tan conocidos como NES, SNES, Mega Drive/Genesis, Game Boy y hasta la primera PlayStation.

A nivel hardware, como ya he comentado, una Raspberry Pi Zero 2W con CPU ARM de cuatro núcleos Cortex‑A53 a 1,0 GHz y GPU Broadcom VideoCore IV que permite incluso video a 1080p.

Para conseguir que su grosor sea de 6,5 mm, se ha usado un prensado especial, de manera que se optimiza también su refrigeración, por disipación pasiva, con el uso de materiales tipo Zytel.

Dispone de múltiples conectores que permiten conectar la Gamercard a televisores, ordenadores, etc.. multiplicando las opciones de juego y contenido.

Además es totalmente compatible con la consola PICO, pudiendo crearse videojuegos para ella o beneficiarse de las creaciones de la comunidad.

En todo caso, un producto curioso, que se vende con un plazo de 8-10 semanas, lo que indica que se van a ir cubriendo pedidos según se vayan realizando.

Como ya he dicho, el precio es un poco excesivo, viendo las opciones chinas, pero no deja de ser un producto que tendrá su mercado entre la comunidad retro y homebrew. Sin lugar a dudas, ese punto, crear una comunidad a su alrededor, marcará el éxito o fracaso de Gamercard.

Gamercard | Página web oficial

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