La Ruta: modernidad, cultura y descontrol es una exposición inmersiva que puede visitarse en Valencia sobre la ruta del bakalao. Localizada en el edificio de Bombas Gens – Centre d’Arts Digitals, cerca de la estación de autobuses y Nuevo Centro, dispone de más de 2000 metros cuadrados en un recorrido por 10 salas.
Seguramente, lo más impactante son las salas inmersivas, donde puedes interactuar con el entorno, aunque tampoco es que haya mucha interacción.
Nada más entrar a la exposición tenemos algunos paneles informativos y objetos de los años 80 y 90. La muestra de objetos era un poco aleatoria, desde teléfonos a un ordenador Apple.
La siguiente sala, la denominada sala inmersiva, hace un recorrido por las diferentes discotecas, cada una de ellas con una canción diferente. Y diferentes proyecciones en las paredes y suelo.
Después de echar el rato pasamos a otra sala que trata el tema de la moda durante la ruta. Además se acompaña de un mini laberinto de espejos y una sala de proyecciones.

Cartelería, música, moda.. todas las expresiones artísticas que acompañaron al fenómeno de la ruta están presentes en la exposición.
La parte musical viene representada por una recreación de una tienda de discos (no hay que olvidar que el término bakalao surgió en una tienda de discos) donde se pueden encontrar los discos en forma de plantillas y con un código QR para escucharlos en Spotify.

También hay una sala para representar los efectos de las drogas, en este caso, una gran habitación repleta de globos con los efectos de las drogas de diseño que se consumían: mescalina, éxtasis, speed, LSD, etc..
Finalmente, un gran recinto con unos 8-10 vehículos de los 80-90, nos invita, con el uso de gafas de realidad virtual, a recrear la experiencia de llegar al aparcamiento de Barraca y disfrutar de una sesión de la sala por unos minutos.
En general, la exposición La Ruta: modernidad, cultura y descontrol tiene muy buenas intenciones, pero creo que la manera de llevarla a cabo es un poco cutre. Me explico, los audiovisuales, por lo general, parecen de los años 90, como mucho de la primera década de este siglo.
Los gráficos son muy malos y aunque pone recreado con IA, debe ser la versión gratuita de las herramientas, porque no son muy realistas.
Otro punto que chirria a lo largo del recorrido es que parece que algunas salas no hayan cedido totalmente sus derechos de imagen. En la gran sala de inmersión, hay sitios que tienen pequeños detalles para no mostrar totalmente la imagen clásica de las salas. Ejemplo, la discoteca NOD, la N la reemplazan por una ventana negra.
Por lo demás, como ya he dicho, algún material que te descoloca, como lo de poner un ordenador Apple de los años 80. Me parece que la iniciativa es muy positiva, pero habría que cuidar mejor los detalles.
Para finalizar, la exposición La Ruta: modernidad, cultura y descontrol finaliza el 1 de febrero y puede visitarse todos los días menos los martes.
Más información en la web del evento. La reserva de entradas se hace a través de Fever.
Y por último, el enlace en la Wikipedia donde explica el fenómeno cultural que supuso la ruta del bakalo o ruta destroy.