
Estos dos últimos meses han sido una montaña rusa en cuanto a emociones. Creo que finalmente, he empezado a sufrir los cambios de rutina debidos a no tener un trabajo.
Básicamente, la falta de una rutina de obligado cumplimiento y sobre todo, la falta de relación con otras personas, a nivel laboral, principalmente.
Todo ésto, además de la extraña situación del mercado laboral en el sector, ha hecho que haya vivido las últimas semanas con una continua sensación de bajones y subidones de ánimo, como en una montaña rusa de emociones.
Esos contrastes han acabado afectándome, al final sólo queda imponerse una disciplina que busque el equilibrio entre todos los objetivos que pueda plantearme a partir de ahora.
De momento, como ya comenté, tengo varios proyectos en marcha y parece que voy arrancando con cada uno de ellos.
A finales del año pasado me ofrecí como colaborador para organizar el evento de la comunidad de WordPress, WordCamp Málaga. Fue una apuesta arriesgada, porque no he ido nunca a un evento de esta comunidad en la ciudad de Málaga.
De momento, estoy en el equipo de comunicación, promocionando el evento y deseando que llegue el evento para poder conocer a la comunidad WordPress española. Durante este tiempo he grabado un vídeo y todo.
También empecé a buscar trabajo, pero la verdad es que no me está yendo muy bien. Desde enero, he tenido una única entrevista, en los dos procesos en los que he pasado el filtro de la primera llamada con recursos humanos.
Las experiencias no han podido tener resultados peores, primero, con Chess.com, donde realicé esta prueba técnica y directamente me rechazaron, sin ningún feedback. Incluso estuve aprendiendo a jugar al ajedrez.
Después, ya en plena cuesta abajo de la montaña rusa, con una empresa francesa, Pennylane, me contactaron por Linkedin y se han portado de manera excelente conmigo.
Hice la prueba técnica, con muchísimo retraso y aún así aceptaron entrevistarme. Lamentablemente, después de casi 9 años sin hacer entrevistas, estuve nervioso, había un par de fallos y no pude continuar con el proceso.
Eso fue hace una semana, al menos me lo he tomado mejor, ya que me dieron feedback e incluso me sirvió para empezar a utilizar la IA para programar.
El resultado creo que era bastante aceptable, pero, como digo, un par de fallos y el nerviosismo, hicieron que la entrevista no fuera bien.
Además, fue el ejemplo de lo que he comentado al inicio de esta entrada. Me costó casi 3 semanas ponerme con la prueba técnica, temores a enfrentarme a programar en React, un framework que no había usado directamente, además llevaba meses sin programar.
Después, tras ponerme a ver como funcionaba y ver que era bastante sencillo, ver unos vídeos sobre IA, hacerlo todo en apenas 6 horas, dejando algunos puntos débiles y ofreciendo una solución poco sólida.
El tercer pilar, como dije, es estudiar una oposición. No es lo que más me convence, es lo último en lo que estoy poniendo mi atención y encima me cuesta dinero.
A lo tonto, a pesar de estar en el paro, tengo que pagar tasas por apuntarme. También estoy pagando el acceso a una plataforma para poder hacer tests.
Cómo digo, es el otro gran negocio de este país, o la otra gran estafa. Pagar por conseguir un empleo público. De momento me he apuntado a unas de grupo C en la administración general, lo cual puede resultar en una plaza en la otra punta de España.
Unas que salieron para la Junta de Andalucía, del grupo A2, que es el que corresponde a mi titulación de Ingeniero Técnico y unas, del grupo C también, en el Ayuntamiento de Marbella.
Me gustaría encontrar un trabajo antes, porque lo veo como la opción más triste, pero a la vez es la más segura. Aún así, los sueldos comienzan con 1300 euros mensuales, prácticamente lo mismo que estoy cobrando como desempleado.
Todo esto hace que no deje de darle vueltas a la situación que estoy viviendo con casi 47 años, con una familia y con ciertas limitaciones a la hora de moverme geográficamente. Una montaña rusa.
Para intentar despejarme, voy a andar todos los días e intento hacer deporte, pero en febrero, por ejemplo, no pude ni mantener este hábito.
Completando el círculo, jugar a Age of Empires II que me distraía, ahora mismo no es posible, desde que adquirí la última expansión, no puedo jugar más de 30 minutos, así que lo he desinstalado. Al menos estoy leyendo más.
Así que al final todo vuelve a las mismas rayadas mentales. Así que de nuevo estoy en el punto de partida, intentando seguir una nueva nueva rutina.
Foto de Alejandro Alas en Unsplash