
Desde el año 2020, tengo la sana costumbre de darme un homenaje gastronómico, al menos una vez al año. En esta ocasión el lugar elegido ha sido el Restaurante Casas Colgadas de Cuenca, además aprovechando el día de mi cumpleaños.
Restaurante Casas Colgadas de Cuenca se encuentra localizado en el mismo edificio de las Casas Colgadas, por eso, imagino, la experiencia comienza con un código para entrar que te llega media hora antes de la hora de la reserva.
El lugar, ya de por si es impresionante, la sala mantiene las estructuras de madera y dispone de dos amplios balcones con vistas a la Hoz del Huécar. Unas vistas totalmente opuestas a las que estamos habituados desde fuera.
Volviendo a la experiencia gastronómica, el Restaurante Casas Colgadas de Cuenca es el proyecto del chef Jesús Segura. Natural de un pueblo de la Serranía de Cuenca y con más de 20 años de experiencia, su objetivo es dar a conocer la tradición gastronómica de Cuenca. Lo consigue con su menú Cocinamos Cuenca que le ha valido el reconocimiento de una Estrella Michelin y varios Soles de la Guía Repsol.
La base del menú Cocinamos Cuenca son los productos de proximidad, el conocimiento de como tratarlos y cocinarlos con mimo y orgullo para servirlos con todo su potencial. Desde mi punto de vista personal, el concepto está trabajado y muy conseguido.
Cocinamos Cuenca se divide en diez pases, más uno de cortesía que nos sirvieron con los cafés. Los dos primeros pases son los entrantes que van directos a los sabores más profundos de Cuenca: un pisto, ciervo, corzo, una buena panceta (estaba buenísima)
Los platos principales son una mezcla de sabores marineros, carnes y los champiñones, ya que Cuenca es la segunda productora de España. Sinceramente, no soy un gran amante de los productos marinos, pero la ostra y el bogavante eran platos muy buenos.
Con los champiñones, como he dicho, se nota la experiencia, el conocimiento, el tratamiento y el orgullo a la hora de mostrar unos platos que no te puedes imaginar de un producto tan común (y no muy agradable si has visto como se cultiva) Para completar la oferta micológica, un plato de setas colmenilla (recordándome las veces que habrá ido mi padre a coger rebollones en su vida)
La liebre y el pichón son los platos de carnes de este menú. Aunque no sean unas carnes que se puedan encontrar habitualmente, los platos estaban espectaculares, sobre todo el pichón.
Mención aparte merecen los postres, los dos que se sirven con el menú son, cuanto menos, sorprendentes. El primero, elaborado con algarrobas, es espectacular, porque parece que estés tomando chocolate. Y el segundo, el druida, es una tarta de queso en el que cada cucharada es diferente.
Para acompañar los platos de este menú tan conquense, un vino de la tierra (además La Manchuela es una de las zonas productoras de vinos más reconocidas) de la bodega La Niña de Cuenca de Ledaña. Además de un pan que cumple todos los puntos que definirían un buen pan de pueblo.
Pero si el menú ya es de alta calidad, que decir del trato dispensado por el propio Jesús y todo el equipo del Restaurante Casas Colgadas de Cuenca. Atentos siempre a todos los comensales, explicando los platos y respondiendo a las preguntas y en resumen, haciendo de la experiencia algo inolvidable.
Decir también, que en estos años, ha sido el primer restaurante Estrella Michelin en el que el propio chef ha estado en la sala, explicando los platos y hablando con los comensales.
Hablando con Jesús te transmite todo ese conocimiento de la tradición gastronómica de Cuenca y se nota el detalle que tiene de todos los productos, sus orígenes, conoce los pueblos de la provincia, etc..
No sé se ha sido la mezcla de varios factores: celebrar mi cumpleaños con mi mujer, disfrutar de sabores que he estado probando toda mi vida, el trato recibido, el entorno.. pero la comida en el Restaurante Casas Colgadas de Cuenca celebrando mi 46 cumpleaños es algo que mantendré en mi memoria por mucho tiempo.
Y sin lugar a dudas, después de haber comido en restaurantes con Estrella Michelin en Portugal, Andalucía y otros lugares de España, esta experiencia ha pasado a estar entre las mejores.
Para completar la extensa oferta gastronómica de Cuenca, Jesús Segura tiene otro restaurante, enfrente, llamado Casa de La Sirena.
Sobre el menú Cocinamos Cuenca, según nos comentaron, lo han alargado en el tiempo por ser con el que han obtenido la Estrella Michelin en 2025, pero el equipo del restaurante está trabajando para cambiarlo después del verano.