Sirât es la última película del director Óliver Laxe. Nos sumerge, por un lado, en la cultura de las raves. Esa cultura, predominantemente francesa que aparece cada año en las noticias, sobre todo en Navidad, cuando se organiza alguna fiesta que dura días.
Así es como empieza Sirât, con una rave, que se organizó realmente en Teruel y dónde hicieron el casting para elegir a parte de los protagonistas. El único actor reconocible es Sergi López, que hace un gran papel, erigiéndose como protagonista de la película.
La trama es aparentemente sencilla, un padre, con su hijo pequeño que se marchan a Marruecos a buscar a su hija, desaparecida tras acudir a una rave en el desierto. En medio de una primera rave, estalla un conflicto mundial, al cual se hace referencia en dos momentos puntuales, a través de la radio.
Lo demás es un viaje, porque sirât en árabe viene a ser el camino o puente. En el contexto islámico hace referencia a la vía que conduce a la verdad y al puente que une el infierno y el paraíso. Y ese es el viaje que emprenden el grupo de protagonistas.
Esa metáfora sobre el camino, hacia el infierno o el puente sobre el abismo, es la que han utilizado muchos de los críticos a la hora de hablar sobre Sirât.
A través del desierto marroquí, rumbo al sur, al Sahara Occidental, un territorio que sigue reclamando su independencia desde hace más de 50 años. Porque Sirât también puede transmitir un mensaje político.
Tras el abandono de España y la ocupación marroquí, es curioso que productores de cine extranjeros, puedan grabar en su territorio y los saharauis vivan exiliados en Argelia, en campos de refugiados.
Mención especial tiene la banda sonora, música electrónica producida por el francés Kangding Ray que también hace un cameo como DJ en la rave que inicia la película.
En cuanto a premios, Sirât ganó en Cannes y también se ha llevado premios en Barcelona (Gaudí) y está nominada a bastantes categorías en los Goya que se celebran este fin de semana.
En otros certámenes internacionales no ha tenido tanta suerte y se ha vuelto de vacío en los BAFTA o los César.
Mi opinión personal, bueno, no es una película que sorprenda, por momentos el ritmo es demasiado lento, a pesar de la acelerada música electrónica y, sinceramente, no creo que sea la mejor película española del año 2025.
Por último, Sirât puede verse en Movistar+.