Alarcón

Como todos los veranos he estado visitando La Manchuela que no deja de ser la zona de mis raíces. Este año he aprovechado para visitar La Mancha de Cuenca y de camino, aprovechado para parar en Alarcón.

Alarcón se encuentra en La Manchuela, la comarca que hay entre Cuenca y Albacete. Este pueblo, bastante pequeño, pues tiene menos de 200 habitantes, se encuentra en los meandros que traza el río Júcar.

Ya había estado de pasada en esta población fotografiando su entorno y su castillo, que es el edificio que domina el pueblo desde lo más alto del promontorio donde se situa el núcleo de casas.

Actualmente, ese castillo es un Parador Nacional y dispone de un restaurante con bastante reconocimiento basado en la cocina tradicional de la zona.

Como no pude reservar en el Parador, fui a uno de los restaurantes del pueblo, La Cabaña de Alarcón donde pude comer un buen codillo al horno.

Tengo que reconocer que agosto ha sido muy caluroso en esa zona, bueno, en toda España, aún así pude dar una vuelta por las tres calles que constituyen Alarcón. Principalmente para contemplar los diferentes monumentos religiosos que hay allí.

Además de los elementos defensivos de la muralla y el castillo, destaca por la presencia de cuatro edificios religiosos:

  • Iglesia de Santo Domingo de Silos, reconvertida en auditorio. El templo empezó a construirse en el siglo XIII aunque tiene elementos góticos y renacentistas.
  • Iglesia de Santa Trinidad construida en el siglo XIII también, su portada plateresca del siglo XVI prácticamente nos da la bienvenida a la entrada del pueblo. Es la iglesia más antigua de Alarcón.
  • Iglesia de Santa María en el centro de la localidad, construida en el siglo XVI con estilo renacentista. Bastante monumental, fue construida por el arquitecto Pedro de Alviz y tiene trabajos del escultor Esteban Jamete, como su portada y trabajos interiores.
  • Iglesia de San Juan Bautista reconvertida en un museo, acoge la obra del autor Jesús Mateo, quién, desde 1994 ha decorado su interior con un monumental mural contemporáneo que cuenta con el patrocinio de la UNESCO.

La relación la expresión artística es notable y se pueden encontrar pinturas en las paredes de muchos de las casas de la localidad.

Alarcón perteneció a los dominios del marques de Villena como otras poblaciones de la zona. Además del castillo, existen algunas pequeñas fortificaciones y torreones en sus alrededores, como la Torre de Armas y la Torre de los Alarconcillos.

Más alejada está la Torre de Cañavate. Todo su entorno se encuentra conectado con una ruta de senderismo bastante sencilla, el Camino de las Hoces del Júcar.

Y para culminar la visita a Alarcón, un vermut en El Jardín Escondido de Alarcón, un tranquilo bar donde la parte importante es el jardín, donde están las mesas para tomar algo, en un ambiente distendido y relajado.

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