No tenían suficiente las gaviotas con su puerto de megayates que ahora han decidido convertir algunas de las calles de la ciudad en un circuito de fórmula uno.
Pero ahora, se descubre que ese vínculo entre la ciudad y el circo del automovilismo sólo será posible si un determinado color se alza con la victoria en las próximas elecciones.
Lo peor de todo es que las más altas esferas de la bandada de gaviotas han intervenido en el proceso, totalmente lamentable. Habrá que ver quien es el pájaro que pica a esta invitación al voto que nos remonta a tiempos pasados, cuando se podían comprar los votos.
Para aquellos que quieran mótivos para la no celebración: Valencia tiene carencia de centros educativos, algunos barrios tienen deficiencias en infraestructuras, los servicios de transporte público son penosos (accidentes, muertes,.. ) y se permiten gastarse 26 millones de euros para recuperar 70 que ninguno de los valencianos veremos.. o alguien se ha visto beneficiado por la Copa América (perdón America’s Cup) donde se ha obviado la cultura valenciana y dejado de lado la mayor parte de la ciudad.
En fin, siento la entrada sobre política, pero como valenciano, estoy indignado que no se mejoren las cosas de interés general y sólo se haga política para el propio beneficio de los políticos.
2 comentarios
Las promesas electorales las hacen los políticos no extranjeros con pasta. Después de la corrección de ayer (por presiones) debería salir Camps y decir algo, pero nada de nada. Una pena que no haya una alternativa realmente creible para un cambio de gobierno.
Pues para mí que viendo lo que ha picado, han dado en el clavo. Es una promesa electoral, tanto si gusta como si no. Y la pataleta que hay en Menéame no hace sino confirmarme que puede ser un punto definitivo para Camps… mal que nos pese…