El estercolero marbellí

Muchas veces he comentado en esta bitácora que Marbella es un quiero y no puedo. Una ciudad que no tiene servicios públicos acordes a su población. Y con el servicio de limpieza pasa eso, viviendo, muchos días en el estercolero marbellí.

Si ya el servicio diario de limpieza, barrenderos y baldeo, es bastante deficitario, el sistema de recogida de basuras deja mucho que desear. Lo más gracioso de todo ésto es que la tasa de basuras no ha dejado de subir año tras año.

De hecho, en Marbella no hay una “tasa de residuos” única que suba o baje igual para todos. La cuota cambia según la ordenanza de cada año y depende del tipo de inmueble (vivienda/local/hotel…), la zona (casco urbano/periferia), superficie, etc.. Por eso el Ayuntamiento publica tablas por categorías en las Ordenanzas Fiscales.

Le he preguntado a ChatGPT para que me genere una tabla aproximada con la evolución de las tasas para viviendas en el casco urbano que es lo más aproximado a mi caso. Además habría que tener en cuenta los baremos que se usan para calcular el IBI.

Con todas estas carencias y a pesar de los aumentos en las tasas, en verano, los problemas se acentúan. Contenedores repletos, rodeados de basura y otros residuos que no caben dentro. La imagen y la salubridad de las zonas colindantes se resienten bastante.

También hay contenedores bajo el nivel del suelo, en este caso, el problema es que se llenan por encima de su capacidad, no cabe la basura y la gente la deposita en la superficie, alrededor de las bocas para meter los residuos.

Un panorama muy agradable, dadas las molestias, mayormente con fuertes olores, que suelen representar estas acumulaciones. Dando origen a esa imagen de estercolero marbellí, alejado de las promociones turísticas.

Pero lo mejor de toda esta situación es que el ayuntamiento, en lugar de incrementar el servicio de recogida u organizarlo acorde al aumento de población en fechas estivales, ha decidido vigilar con cámaras las áreas de contenedores.

Por supuesto, el objetivo final es sancionar a los ciudadanos que no cumplan los horarios o depositen sus residuos fuera de los contenedores.

Para poner un poco en contexto, debido a las altas temperaturas del verano, existe un horario para depositar los residuos, especialmente los orgánicos. A partir de las 8 de la tarde / noche, el camión suele pasar entre las 6 y las 7 de la mañana, con el consiguiente ruido y molestias (nada que ver con los momentos épicos de baldeos de calles a las 5 am a gritos)

El problema es que mucha gente deposita la basura fuera del horario indicado y cuando vas a tirarla a las 8 de la tarde los contenedores ya están abarrotados y rodeados de bolsas. Pero aunque la gente depositará las basuras a partir de las 8 de la noche, calculando el volumen actual, se acabaría llenando igual.

La solución parece simple: aumentar el servicio prestado, implementar horarios por portales, etc.. pero indudablemente, al ayuntamiento le sale más caro. Porque además, el ayuntamiento de Marbella es uno de los mayores chiringuitos de la zona, no sé si herencia de Jesús Gil o por la propia naturaleza del lugar.

Así que habrá que estar ojo avizor a la hora de bajar la basura, porque la videovigilancia llega a los contenedores (cuando se implantó se insistió que era para seguridad de los ciudadanos)

Foto de Nicolas Brulois en Unsplash