En muchos países del este de Europa aún quedan vestigios de los antiguos gobiernos comunistas, en forma de monumentos y estatuas. En Bulgaria decidieron adornar uno de los monumentos de la capital, Sofia, que representaba la entrada de las tropas soviéticas durante la II Guerra Mundial. Para ello pintaron las figuras de los soldados de forma que representarán superhéroes o personajes occidentales, más acordes con los tiempos y preferencias de los búlgaros en la actualidad.

Después del lavado de cara no resultó difícil reconocer al Capitán América, Santa Claus, Superman, Joker o el mismísimo Ronald McDonald. Además de los coloridos trajes, escribieron un mensaje que venía a anunciar “Nuevos tiempos”.

Aunque esto sucedió en febrero, antes de ayer apareció en los medios ingleses.