
Hoy he podido revivir otro quiero y no puedo marbellí. Como todos los veranos, tengo que buscar campamento para mis hijos. El verano es muy largo y aunque vivamos en una ciudad turística, no podemos estar dos meses y medio de vacaciones.
Afortunadamente, en Marbella, hay multitud de opciones en forma de campamentos: colegios, academias y otras empresas montan varios, organizados por semanas.
El ayuntamiento, también tiene su oferta, dado que dispone de multitud de sitios de su propiedad.
A pesar de la oferta, cada año han ido subiendo los precios, puedo garantizar que tener dos niños en un campamento desde las 9 de la mañana hasta después de comer, sale bastante caro.
Hoy, 15 de abril, el ayuntamiento ha abierto las reservas (bueno, se paga todo de golpe) para las semanas de campamento en uno de los sitios que habilita. Aunque he podido reservar la plaza para mi hija, han volado en menos de veinte minutos.
Puede que el turno que he solicitado estuviera muy demandado, pero es increíble. De media, el precio por semana son casi 100 euros menos que en una entidad privada.
Ese precio, es así, porque, por estar empadronado, te hacían un descuento de 30 euros, pero ojo, a los 50 primeros solamente.
La ventaja de estar empadronado en Marbella, pagar impuestos y promover el mantenimiento de las arcas municipales, te la tienes que ganar siendo más rápido que el resto.
No digo que se llegue al nivel que había en Mislata el año pasado, donde las Escoles d’Estiu eran gratis (sin incluir comida) toda la mañana. Pero ya que estamos empadronados, pagamos IBI, basuras y demás, que no nos hagan ir como borregos a refrescar la pantalla, en plan entradas de concierto.
Otra más del Ayuntamiento de Marbella, más famoso por ser un cortijo de tamaño gigantesco que por sus acciones por los ciudadanos.
Al menos he podido apuntar a mi hija para que vaya con sus amigos un par de semanas.
Mención especial para el sitio web y el sistema para apuntarte. La página era un WordPress con multitud de imágenes escaneando un folleto, en lugar de texto y contenido. Para acceder al formulario de registro he tenido que escanear un QR con el móvil porque han tardado en habilitar el botón de acceso (y visto lo visto, cada segundo contaba)
Foto de Artem Kniaz en Unsplash