
Nada es verdad, escrito por Veronica Raimo es uno de los libros que he leído en las últimas semanas. Típico libro que acaban de devolver en la biblioteca y aparece en la estanteria de el preciso momento que la visitas.
Estamos ante un libro, cuanto menos, original, aunque en la contraportada se citan referencias a otros autores por la forma y carácter con el que está escrito.
Nada es verdad es una novela de autoficción de Veronica Raimo que convierte la infancia y adolescencia de una familia romana en un retrato feroz, absurdo y muy divertido. Muestra los vínculos familiares, la vergüenza y la identidad que generan en una joven italiana.
El libro se publicó en España en 2023, después de ganar el Premio Strega Giovani 2022 y ser finalista del International Booker Prize 2024.
¿Para qué insistir en hacer nada? Es mejor dejarlo, dejar de escribir, dejar de leer, dejar de fumar, dejar de existir, vegetar y nada más, dormirse para siempre. De hecho esa sería la única solución sensata, si consiguiera conciliar el sueño por lo menos.
Mientras lees Nada es verdad, por momentos no sabes si la historia que cuenta es verdad, por lo inverosímil, o todo es una gran mentira.
Una historia es un concepto ambiguo.
El libro deja algunas frases memorables que he citado en este artículo. Como digo, me he divertido mucho leyendo Nada es verdad, por su humor fresco y directo.
Principio ético fundamental: no hay nada tan asqueroso como el sentir asco por algo.
La novela recorre la infancia, adolescencia y juventud de la protagonista mediante escenas breves, anécdotas y digresiones.
Veronica Raimo utiliza el humor negro y la ironía para hablar de temas incómodos: la depresión, el aborto, las relaciones sentimentales, la precariedad, la escritura y la dificultad de saber quién eres cuando tu familia te ha definido durante años.
Así es como funciona el concepto de herencia en mi familia: nos apropiamos de las cosas que nos avergüenzan con el fin de no llegar a sentirnos nunca del todo adultos.
Como curiosidad, la protagonista también se llama Veronica, aunque su familia la llama Oca, que tiene un extraño significado en italiano.
Las dosis de humor no aligeran el libro, pero si permiten abordar la angustia, la vergüenza y el dolor familiar sin caer en el melodrama.
Otro punto que también me ha gustado es el aire costumbrista que tiene, describiendo la ciudad de Roma o los pueblos de la Italia profunda.
Como siempre, recomiendo buscar este libro en vuestra biblioteca o librería favorita.