Hace mucho tiempo que mantengo este blog a medio gas, olvidando que empezó como un blog personal en el que prácticamente contaba lo que me pasaba cada día. Imagino que es la monotonía que supone dejar la vida de estudiante o becario y comenzar con la vida laboral.

De eso hace ya mucho tiempo, pero ese olvido no ha sido excusa para que alguna vez haya contado aspectos de mi vida, después de todo, el blog se ha convertido en un punto de encuentro de amigos y conocidos.

Algo que caracteriza a la blogosfera, a la gente geek y cualquiera relacionado con el mundillo es que nunca te van a contar algo negativo o triste. Creo que yo ya lo hice cuando maldije el día en que no me concedieron la famosa beca a Japón :D

Un blog es una herramienta excelente para que te adulen (cancamusos) y también es perfecto para no tener que contar 200 veces algo que no te apetece recordar cada cierto tiempo y que no te ha sentado nada bien, como es el caso.

De la misma manera, no pienso que sea algo justo, contar únicamente aquellos aspectos positivos, si éste es un blog personal, lo es para lo bueno y lo malo. La seguridad en uno mismo, el transmitir buen rollo, etc.. es algo que te ayuda en cualquier faceta de tu vida: encontrar trabajo, afrontar problemas, ligar.. y hay que estar seguro en cualquier momento de la vida, aunque hay momentos y momentos.

Por eso no creo que contar aquí el que fue el día más feliz de mi vida y dejar en el olvido el que seguramente peor sabor de boca me ha dejado, sea lo correcto. Y es que, aunque ya hayan pasado dos largos meses, cuesta olvidar el fatídico momento en el que todo lo que conoces, a lo que estás acostumbrado, se rompe y se acaba.

Desde ese momento, pensar y pensar, los motivos, los nuevos objetivos, a dónde ir, qué hacer.. preguntas y preguntas, algunas con respuesta y otras sin ella. La vuelta a casa con la familia, el sentirte extraño, atrapado.. el apoyo de los amigos y familiares. Viajes, salir por ahí, distraer la mente cuando realmente es lo que menos te apetece.

Compañeros de trabajo que te escuchan, compañeros a los que no desearías ver por momentos, no por ellos, si no por tí. Porque no te apetece ver a nadie y no te apetece hacer nada que no sea quedarte quieto y ver pasar los últimos momentos de tu vida, recordando aquellos que te alegraron y olvidando los que hicieron que todo se fuera al traste.

A tod@s ell@s y a vosotr@s, gracias por aguantarme :D

Es la dura realidad y hay que afrontarla, después de 60 días, me empiezo a mentalizar, aunque estoy deseando que llegue agosto, las vacaciones, descansar y aprovechar para pensar y decidir que hacer en el futuro. Lamentablemente en ese futuro ya no habrá sitio para los sueños e ilusiones que un día pensé junto a la persona que ya no estará a mi lado.

Como ya dije en su momento: La vida sigue. Y habrá otras cosas importantes que hacer a partir de ahora.

Sinceramente, espero que esta entrada sea únicamente un espejismo, y retomar el curso habitual del blog lo más pronto posible, seguramente después de verano.