The Seatbelts

El motivo principal de la visita a Barcelona y la asistencia al 31 Salón del Manga fue el concierto que dio la banda de jazz The Seatbelts el pasado viernes. En principio iba a ser el único concierto, pero ampliaron a otros días.

Hay que tener en cuenta que es bastante difícil que esta banda, responsable de varias BSO de series de anime, haga conciertos fuera de Japón. Así que la ocasión era única, puedo decir que valió la pena.

The Seatbelts estuvo activa en el período entre 1998 y 2004, donde llegaron a producir un total de siete álbumes y un DVD en vivo. Su estilo es desenfadado, aunque predominan el jazz y el blues. También tienen alguna balada acústica, canciones hard rock, country (por algo su principal inspiración es Cowboy Bebop) e influencias funk, de música electrónica, el hip-hop y sonidos experimentales.

Para la actuación en Barcelona, se había anunciado, en principio, la presencia de gran parte de sus miembros más veteranos: el saxofonista Masato Honda (sublime con su look con sombrero y gafas de sol, uno de los miembros originales de la banda), el guitarrista Tsuneo Imahoria, que se marcó una gran actuación con la guitarra clásica.

El resto de componentes japoneses fueron el contrabajista Keisuke Torigoe y el batería Yasuo Sano. Además de, por supuesto, la pianista y directora Yoko Kanno, sin lugar a dudas las gran protagonista. No dejo de animar al público e interpreto un par de temas con su piano Shigeru Kawai.

Lamentablemente, la vocalista Mai Yamane no pudo estar presente en esta serie de conciertos, así que fue reemplazada por la española Esther Ovejero, la parte española del concierto. Además de la cantante, el saxofonista Kike Perdomo y su Big Band de Canarias.

El concierto, por resumirlo de alguna manera, fue sublime, cada una de las canciones supo transmitir su esencia y si el público bajaba los brazos, ya se encargaba Yoko Kanno o algún solo, por parte de los músicos, de hacer brotar las sensaciones de nuevo.

El sonido, para estar tocando en un pabellón para eventos, era de una gran calidad, además de no contar con la típica torre con técnicos de sonido (que sí los había) Bueno, el montaje era totalmente a la japonesa y deslumbró.

El repertorio de canciones incluía temas de la BSO de Cowboy Bebop y alguna interpretación al estilo big band, mezclando partes de varias de ellas. Todas fueron interpretadas a la perfección, transmitiendo energía y positivismo.

De nuevo, y como suele pasar hoy en día, el único punto negativo es la gente con el móvil, en serio, aún hay gente que va a este tipo de eventos a grabarlos por completo y no disfrutar de la experiencia, lamentable. Además se había avisado de lo contrario.

Normalmente, los artistas japoneses son muy cuidadosos con la captura de imágenes (hace años tuve que retirar una imagen de Ryoji Ikeda)

Aunque gracias a estos grabadores, hay un vídeo con el concierto grabado, en vertical, pero completo.

La verdad es que nos lo pasamos muy bien, lástima que esta gente sea tan cuadriculada, porque el concierto acabó y se acabó. Sin canciones extra y prácticamente, apagando las luces.

Sin lugar a dudas, tanto The Seatbelts como la presencia de Shinichiro Watanabe fueron los grandes alicientes de esta edición de Manga Barcelona.

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