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Dover

Dover es una ciudad portuaria situada al sureste de la capital inglesa, es conocida por ser el punto de entrada de los ferries desde la ciudad francesa de Calais. Cogiendo el tren en la estación de St Pancras, en poco más de hora y media estás a los pies del castillo de Dover y junto a los acantilados que bordean el canal de la Mancha.

Su puerto presenta un tráfico incesante con los pasajeros y vehículos que entran desde el continente, así que en poco más de media hora puedes ver llegar y salir un par de ferries ¿alguien quiere volver al continente? En un par de horas puedes estar tomando una cerveza en un bar francés.

Volviendo a la ciudad de Dover, el monumento que más destaca es su imponente castillo. Su estratégica situación han convertido a esta ciudad en pieza clave para la defensa de la isla a lo largo de la historia.

Durante la Edad Media, en la época napoleónica o durante la II Guerra Mundial, Dover constituyo la primera línea defensiva británica. Sin embargo, el origen de las instalaciones del castillo de Dover hay que buscarlo en la época romana, cuando se construyo un faro que permitía guiar las galeras en su ruta entre las islas y la Galia.

De hecho la ciudad cuenta con un museo de pinturas romanas, una villa romana donde se conserva la mejor colección de murales romanos en Inglaterra, aunque se nos hizo tarde y no pudimos visitarlo.

Sucesivas ampliaciones y mejoras han terminado por dar al recinto su actual morfología: una iglesia y un baluarte medievales, una muralla exterior del siglo XVIII y un sistema de túneles que incluye un hospital construidos en las contiendas del siglo pasado.

Además del castillo y el puerto, Dover destaca por sus blancos acantilados, que rodean la zona portuaria y donde se situa el faro victoriano de South Foreland.

La visita la condimentamos comiendo en la barbacoa del castillo, probando la sidra local y finalizando el viaje en uno de los pubs del centro de la ciudad, donde corrió la cerveza (pero no se escapó)

Una buena manera de disfrutar del domingo de Pascua, después del recorrido por los parques londinenses de picnic en picnic.