Todas las personas que fui seguramente sea la lectura más rápida en ser comentada en esta bitácora (si estás apuntado a la lista de correo sabes por qué lo digo) Leído ayer mismo, sin lugar a dudas, la obra de Alfonso Casas merece la pena.
Estamos ante al tercera parte de una serie de obras que van mostrando los monstruos interiores del autor. Con Todas las personas que fui, además de enfrentarse a sus traumas, propone algunas soluciones, basadas, seguramente, en una terapía previa.
Este cómic ha llegado a casa de mano de mi mujer, que actualmente está realizando la residencia como enfermera especialista en salud mental. Este tema lleva varios años en boca de todo el mundo, tanto por el aumento de casos, crisis, depresiones, etc..
Sinceramente, me he visto identificado en muchas de las situaciones que describe el autor, y algunas de las soluciones aportadas son clave para tener una vida mental más o menos sana.
Las referencias a las obras anteriores no impiden entender Todas las personas que fui. Es más, se trata de profundizar en el interior del autor, desnudando sus sentimientos y enfrentando a los traumas que ha ido arrastrando en los últimos años.
Aún así, conocer la trayectoria de Casas y haberlo seguido en este viaje, facilitará una comprensión más profunda, más amable, de la lectura de Todas las personas que fui.
Como ya he dicho, la carga psicológica es bastante grande, el autor amplia el repertorio de sus monstruos internos: traumas del pasado, síndrome del impostor, ansiedad por el futuro, dudas, pensamientos tóxicos…
Ahora reforzados con la apatía, la procrastinación, la autoexigencia, envidia, inseguridades, hipocondría, culpa.. culminando con una crisis existencial.
Crisis, tomará el rol del psicoterapeuta que acompaña a su paciente, ayudándole a buscar recursos visuales y metáforas en su propio interior: nuestro sistema de creencias, nuestras decisiones en la vida, nuestras expectativas, la nostalgia… con el fin de dar con una solución (que no tiene por qué funcionarle a todo el mundo)
Resulta curiosa, esta tendencia, de algunos autores, mostrando su propia vida, incluso a nivel de sentimientos, algo que ya pude experimentar con las obras de Kabi Nagata.
Una lectura totalmente recomendable, para leer con tranquilidad y detenerse a explorar nuestro propio interior, sobre todo con alguna de esas páginas totalmente negras, un recurso utilizado también en Hierba. Psicoterapia hecha cómic y un buen recurso tanto para pacientes como para los profesionales sanitarios que los tratan.
Las obras previas a Todas las personas que fui son MonstruosaMente y Las orejas al lobo. La última obra de Alfonso Casas sale a la venta el próximo día 20 y trata sobre el duelo, su título es Rosa.
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