
Canonical anunció la llegada de Ubuntu 26.04 LTS el pasado 23 de abril. La nueva versión, incluía una buena serie de actualizaciones, como la versión 7.0 del kernel.
Además, controladores, versiones recientes de paquetes importantes, etcétera. Nada fuera de lo normal, pero otro peldaño más en un viaje que empezó hace mucho tiempo.
Si después de más de 20 años, Ubuntu y sus variantes, son las distribuciones más conocidas dentro del ecosistema GNU / Linux, es por algo. La estabilidad, el soporte y la rápida resolución de las vulnerabilidades.
Todo eso, no ha evitado dos incidentes recientes que han desilusionado un poco a su comunidad de usuarios.
El primero de ellos, tal vez, el más grave. El mundo GNU / Linux no vive exento de polémicas. Muchas veces seguir las directrices del software libre chocan con intereses comerciales o de marca. No hay que olvidar que Ubuntu es un producto de Canonical y ello hace que algunas decisiones no gusten a todo el mundo.
Es lo que ha ocurrido con el anuncio de introducir la IA dentro de Ubuntu. Es algo que ya hemos visto en otros sistemas operativos, como Windows, aunque en este caso Canonical promete ser más abierta e informar a sus usuarios.
En todo caso, la estrategia para la integración de la IA con Ubuntu tendrá dos aproximaciones:
- Las funciones implícitas, es decir, mejoras en características ya presentes en el sistema operativo que pasarán a aprovechar modelos de lenguaje en segundo plano. El ejemplo que han dado es en el reconocimiento y síntesis de voz para las herramientas de accesibilidad.
- Las funciones explícitas, más visibles para el usuario, basadas en agentes y flujos de trabajo automatizados.
Para que todo funcione sin depender de servidores externos, Canonical apuesta por la inferencia local. El sistema Inference Snaps permite instalar modelos optimizados para tu ordenador con un solo comando, evitando la complejidad de herramientas como Ollama. Los modelos que se distribuyan así quedarán bajo las mismas restricciones de confinamiento, por lo que no tendrán acceso a tus datos ni al sistema.
Por supuesto, el debate sobre el tema de las licencias ha surgido nada más se ha conocido el anuncio. Canonical reconoce que el concepto de código abierto aplicado a modelos de lenguaje es más complejo que en el software tradicional.
No hay que olvidar también que la comunidad GNU / Linux está bastante concienciada, en contra, de la actual comercialización y uso de la IA.
El otro asunto que ha sacudido los cimientos de Canonical ha sido el ataque sufrido durante el pasado fin de semana. Varios servicios han estado caídos varias horas:
- ubuntu.com y canonical.com (errores 503 persistentes)
- security.ubuntu.com — el repositorio de actualizaciones de seguridad
- archive.ubuntu.com — el repositorio principal de paquetes
- Ubuntu Security API para CVEs y avisos de seguridad
- Snapcraft, portal.canonical.com, developer.ubuntu.com, blog.ubuntu.com
- Plataformas cloud cómo jaas.ai y maas.io
Además ha coincidido con la publicación el pasado día 29 de abril de una vulnerabilidad denominada Copy Fail. Un script Python de 732 bytes puede modificar un binario setuid en la caché de página del kernel y obtener acceso root sin necesidad de permisos especiales.
Un error que se introdujo en el año 2017 y que, aunque no está presente en las últimas versiones del kernel, como la que utiliza Ubuntu 26.04, sí que afecta a versiones de GNU / Linux con versiones lanzadas entre 2017 y principios de 2026.
Por descontado, muchos administradores habrán estado intentando actualizar su sistema en vano.
Indudablemente, no son motivos para dejar de utilizar Ubuntu o sus derivados, pero si que abren un mar de dudas de cara al futuro.