La última película que vi en el 2017 fue Coco, la última producción de Pixar que lleva en cartelera durante el último mes. La crítica la ha aclamado como la mejor película del estudio californiano.

No voy a negar que se trata de una muy buena película, con una técnica muy depurada y avanzada. Se notan los 22 años desde que Pixar estreno Toy Story y las 19 producciones a sus espaldas.

Además de eso, y como ya sucedía con Up o Wall-e, Pixar ha buscado una historia más intima y emocional, alejándose de otros clásicos como Toy Story, Cars o Monsters.

Coco es la historia de Miguel, un niño mexicano que adora la música. Lamentablemente, su familia odia la música, porque su tatarabuelo los abandonó para emprender una carrera musical y nunca volvió.

Coincidiendo con el Día de los Muertos, se celebra un festival de música y Miguel desea participar, para lo cual roba una guitarra que le conecta con el mundo de los muertos.

Allí coincidirá con sus antepasados que le ayudarán a volver al mundo de los vivos. Al mismo tiempo encontrará a su tatarabuelo y aclarará toda la situación familiar que aconteció años atrás.

Coco es bastante emotiva, aunque no entiendo los comentarios donde la gente salía llorando de las salas de cine. Realmente es una película que hay que ver, tanto ahora en los cines o bien cuando la saquen en Blu-Ray / DVD / formato digital.