v4.3

El tiempo pasa rápido, no voy a negarlo. Hace nada, empezaba este año y decidía dejar de escribir en este espacio.

Ahora, casi siete meses después, vuelvo a recuperar, esa vieja costumbre y desempolvar los pasos que me llevaban a elaborar el contenido que da vida a Mareos de un geek.

Lo primero que quiero dejar claro es que este es un artículo especial, una tradición más, recordar mi cumpleaños y celebrarlo escribiendo algo sobre mí, por eso de tener algo más personal en esta bitácora.

Pero será una excepción y no tengo pensado volver a escribir regularmente.

La verdad es que, como ya intuía, 2022 no está siendo un buen año. A pesar de ello, paso a paso, estoy intentando cumplir con los propósitos que me marqué en su inicio.

El balance.. bueno, diría que están a un 50%, he seguido mi ascenso laboral y he empezado a cuidarme de nuevo.

Tiene truco, debido al desajuste de vida que llevaba estuve realmente enfermo entre abril y mayo. Indudablemente, es un toque de atención cuando ya has pasado los 40.

Así que para cambiar esa actitud y dar un giro de timón, primero, vuelta al psicólogo y desde este mismo mes, vuelta al entrenador personal.

Entre medias han quedado visitas a urgencias, traumatología, fisioterapia, pastillas más o menos fuertes para el dolor, una analítica, tratamiento de por vida para la hipertensión.. he rentabilizado el sistema sanitario y el seguro privado.

Más puntos negativos, hace un año, celebraba que la operación de mi hija había salido bien. Bueno, ahora sabemos que tendrá que volver a pasar por el quirófano.

Entre medias, una visita a Valencia, que no pudimos disfrutar, la enfermedad de mi mujer, las dificultades para compaginar su trabajo con el cuidado de los niños, etc..

Por supuesto, ha habido cosas positivas: hemos podido saciar nuestra curiosidad gastronómica, hemos celebrado nuestra boda con un evento de ensueño, hemos viajado a Oporto para desconectar unos días..

Planes de futuro con escapadas en septiembre y octubre, a Toledo y Valencia.

Y sí, ausencia de tiempo para mi mismo, para hacer cosas geeks.

De hecho la lista de películas se reduce a Top Gun Maverick. El resto, clásicos de los años 80 como Top Gun, Gremlins o Golpe en la pequeña China. Muy nostálgico todo ahora que cumplo 43.

En cuanto a series, aunque me falta la última temporada, he visto Fringe, rememorando momentos de Lost.

Y poco más, me tocaron un par de videojuegos en sorteos de Twitter, pero no he podido disfrutarlos. Incluso me compré el último de Lego Star Wars para jugar con mi hijo y ha sido imposible.

Los único Lego que he montado en este 2022 han sido los de mi boda y desafortunadamente, desaparecieron durante la noche de la celebración.

En cuanto al plano tecnológico, mi Pixel 3a pasó a mejor vida después de estropearse el altavoz. Durante dos meses he tenido un Realme 9 Pro+ y desde la semana pasada tengo un Pixel 6a.

Así que este 2022 continúa, dicen que lo mejor está por llegar, a partir de octubre, por si acaso ya me he actualizado a una nueva versión, la 43, como el licor.