Resumen 2022

Final de un año extraño, la verdad, lleno de contrastes, de sensaciones diferentes. Lo único que me queda añadir, a día 31, es que se acabe ya y que el 2023 sea mejor, no importa como.

Aunque ya hice un pequeño resumen el día de mi cumpleaños, es ya un clásico, repasar estos últimos 12 meses justo antes de tomarnos las uvas.

Lamentablemente, esta vez, todo va a ser muy resumido y sin enlaces a artículos más extensos y detallados. Cosas el destino.

Todo ello es debido a que empecé 2022 con ganas, pero con muchas dudas y a finales de enero decidí cerrar la paraeta. Será de manera temporal, pero no sé cuando terminará esta sequía creativa.

La verdad es que enero empezó bastante bien, después de ser promocionado en el trabajo me iba a hacer cargo del equipo más importante del departamento.

A nivel laboral, no me puedo quejar del 2022, tengo que ser sincero, personalmente he podido crecer en mi papel de gestor y manager.

Lamentablemente ha sido a costa de perder a muchos miembros del departamento en el que trabajo debido a diversos ajustes de presupuesto.

Esa situación ha hecho que me haya planteado cambiar de trabajo y a lo mejor en el 2023, después de adquirir más experiencia, sea algo que me plantee.

Por lo demás, a finales de primavera, como ya comenté, empecé a preocuparme un poco por mí mismo, acudiendo a un psicólogo, un fisioterapeuta y empezando a plantearme que tendría que volver al entrenador personal.

En verano llegó mi boda, viaje corto a Oporto y un mes de agosto relajado, aunque con muchos movimientos en el trabajo, que desestabilizaron un poco todo.

Así que en septiembre, cuando estuve de vacaciones por segunda vez, pude desconectar un poco del estrés veraniego que reina en Marbella.

La visita a Toledo y Aranjuez nos sirvió a toda la familia para hacer un poco de turismo cultural, visitando monumentos, palacios, castillos, etc.. Además también estuvimos en el parque Pay du Fou.

Desde entonces, vuelta a la rutina: trabajo, colegios.. y poco más. Una visita a Valencia a finales de octubre para ver a la familia y los amigos.

Bueno, esa parecía que iba a ser la tónica hasta final de año, porque el día 1 de diciembre me resbalé y me rompí una vertebra.

Así que mi fin de año lo voy a pasar tumbado en la cama sin poder moverme, como el resto de fiestas navideñas y las primeras dos semanas de enero.

Por éso espero que 2023 sea un poco mejor que 2022, aunque empiece un poco torcido.

La única ventaja de estar en la cama es que he podido ver más series y películas en el último mes que en el resto del año.

Películas

La verdad es que muchas las he visto directamente en televisión debido al insomnio.

Algunas películas españolas como Soldados de Salamina, Oro o Intemperie. Bastante bien en general, para echar el rato, sobre todo si no te puedes dormir.

A finales de verano vi el especial LEGO Star Wars: Vacaciones de verano en Disney+. Correcto y en la línea de todos los años, la verdad es que como toda la franquicia, van a tener que ir pensando en algo nuevo.

En cuanto a anime he visto El Rey Ciervo, me ha recordado por momentos a La Princesa Mononoke, sinceramente, si tenéis la oportunidad de verla, no os decepcionará.

Para rememorar viejos tiempos, nada como la colección de Mobile Suit Gundam en Netflix.

Una de las grandes películas de este año en esa plataforma ha sido Sin Novedad en el Frente, basada en la novela del mismo título. Sin lugar a dudas, entre las mejores representantes del cine bélico en estos últimos años.

También he visto la última película de Clint Eastwood, Cry Macho, tal vez un escalón por debajo de sus grandes películas, pero la verdad es que ya no se le puede pedir más a este hombre.

Y por último, como digo, ya no sé ni que ver en estos días me tragué la última de Mortal Kombat y The Outpost, una película bélica que cuenta una batalla de la Guerra de Afganistán.

Típicas películas navideñas, me he tragado Navidad en 8 bits, mismo nivel que las anteriores.

El toque nostálgico ha sido para Los Fantasmas Atacan al Jefe, aunque no es una de sus mejores actuaciones no deja de ser un clásico de Bill Murray.

Series

Después del chasco del final de Fringe, que me costó mucho acabar, otra medio decepción fue la serie de Obi-wan. En ese punto empecé a pensar que Star Wars debería de dejar de sacar películas, series, etc..

No es que la serie sea mala, pero al final no sabes si hacen las series para rellenar, para sacar dinero o para qué. Aún así, indudablemente, en cuanto salió Las Crónicas Jedi también la vi y por supuesto he disfrutado con Andor.

En cuanto a anime, he revisionado dos clásicos: Cowboy Bebop y Berserk. Sencillamente espectaculares y recomendable 100% volver a verlas al menos cada 20 años. Ya depende de lo viejo que te quieras sentir.

Otro anime, en este caso más actual y menos espectacular, aunque entretenido ha sido De Yakuza a Amo de Casa. Una serie bastante cómica y repleta de tópicos que buscan la risa fácil.

También he terminado de ver la segunda parte de Ghost in the Shell: SAC_2045. Sin lugar a dudas es un buen final para esta serie y eso que empezó con muchas dudas.

Para culminar el punto de cultura japonesa, he visto la aventura espectacular de Gudetama. Si el nombre ya suena extraño, la serie lo es mucho más, simplemente os recomiendo buscarla en Netflix y echarle un ojo.

En Prime Video he visto GEOS, una serie documental sobre el curso de especialización en este grupo especial del CNP.

Seguramente, la mejor serie que he visto durante esta segunda mitad del año ha sido House of Dragons, la precursora de Games of Thrones lanzada por todo lo alto en HBO.

Y por último, el toque de nostalgia con La Ruta, sinceramente, la que espero que sea la mejor serie española de este 2022. Una ambientación muy lograda, cameos de DJ’s y personajes de la movida valenciana y por supuesto, muchos recuerdos.

Aunque el argumento va de más a menos, solo por recuperar la sensación de estar en los 80 y principios de los 90, vale la pena.

Se habría merecido una entrada única en este 2022 pero lamentablemente, estar en la cama sin moverse no es la mejor posición para explayarse escribiendo.

Otros

Sobre videojuegos y libros, mejor no hablamos, estas últimas semanas he podido empezar algún libro, pero realmente me he centrado más en las revistas durante este año.

Dos nuevas suscripciones, Kaibun y Manual. Lamentablemente, un adiós a Break que acaba su andadura con el número 8.

De la primera, Kaibun, los dos números que llevan me han encantado, el primero centrado en los mechas japoneses.

El número dos tiene como tema principal la fantasia oscura, con Berserk como portada, no creo que tenga que añadir nada más.

Si el número tres es sobre el ciberpunk y tiene a Ghost in the Shell o Akira como máximo exponente, será una tripleta perfecta.

Manual, es una revista de corte mucho más clásico, con un contenido de alta calidad. Muchas entrevistas, trabajo de investigación, artículos extensos y bien documentados.

Y finalmente, Break, bueno, es la revista más variopinta, sobre la cultura pop, no dejaba ni una rama sin tocar: música, televisión, cine, videojuegos, libros.. una lástima que haya acabado tras solo 2 años de vida.

Ése, ha sido, en parte, mi resumen de este 2022. Lo dicho, ha sido un año extraño y ya van unos cuantos, solo espero que 2023 sea diferente, para bien.

Por lo demás, desear a los que aún leen este espacio que todo vaya bien, empezar el año con buen pie y que 2023 sea todo lo positivo posible en vuestras vidas. ¡Feliz 2023!

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