El pasado fin de semana pude ver, finalmente, el anime que Netflix ha producido sobre la serie de videojuegos Castlevania. Castlevania es una de las sagas que ha marcado la historia de los videojuegos, hay libros sobre ella y el universo que ha creado a su alrededor lleva evolucionando desde hace más de 30 años.

Tal vez lo más destacado de este anime es que adapta a Castlevania, porque la historia es bastante estándar y predecible. El ritmo, sobretodo en los combates y luchas es muy lento y la banda sonora no parece incrementar la intensidad de esas escenas.

Una lástima, porque las bandas sonoras de la saga son uno de sus elementos más destacados.

Volviendo al anime producido por Netflix cuenta la historia del último de los Belmont, Trevor, en su lucha contra un Dracula vengativo tras la muerte de su mujer. Como aliados contará con el propio hijo de Dracula, Alucard y una maga llamada Sypha Belnades.

La historia del anime toma como base el videojuego Castlevania III: Dracula’s Curse incorporando elementos de otros videojuegos posteriores de la saga, como Castlevania: Symphony of the Night y Castlevania: Curse of Darkness.

Actualmente, están disponibles para visualizar, la primera temporada, con cuatro episodios y la segunda con ocho, además de haberse confirmado una tercera con diez episodios más.

En los primeros cuatro episodios, se presenta la historia y los personajes. A pesar de beber de distintas fuentes, como la obra de Satoshi Kon, los personajes de Castlevania se pierden por momentos y les falta el carisma que si tienen en los videojuegos.

La historia en sí, como ya he dicho también es bastante floja, es decir, es tan evidente que no esperas que ocurra nada que no vaya a ocurrir y así es, las traiciones y acciones están claras capítulos antes de que ocurran.

Quizás el punto fuerte de Castlevania de Netflix sea su ambientación, sin abusar del CGI tan de moda (y por lo visto en 2.019 nos van a invadir adaptaciones de anime con CGI) se consigue un mundo gótico y siniestro.

Un anime correcto que vale la pena ver, sobretodo si se es seguidor de la saga, porque es bastante corto y puede verse en una tarde noche en plan maratón.