Otro de los objetivos de mi cambio de vida, además del alimenticio, era el de conseguir volver a realizar deporte y disfrutar de ello, como hacía en el pasado. Indudablemente, había un grave impedimento, después de 10 años, me iba a costar bastante recuperar la forma física.

Además el objetivo no es puramente estético, el objetivo es conseguir fuerza, además de en los músculos, en los tendones y ligamentos, para evitar lesiones o accidentes (vamos, partirme los dientes otra vez porque me rompo la muñeca al apoyarla en el suelo)

Al principio de todo este proceso me tenía que limitar a realizar ejercicios de cardio, es decir, aquellos que queman más calorías, pero que lamentablemente, de la misma manera que eliminan grasa del cuerpo también acaban con la masa muscular.

Pesando 30kg más de tu peso objetivo, no es un problema, pero es un dato a tener en cuenta conforme se va perdiendo peso ya que hay que introducir las rutinas de musculación y empezar a transformar esas proteinas que ingerimos en nuestra dieta sana en músculo.

Como ya he comentado, al comienzo de todo este proceso, me limitaba a andar (largas caminatas por Manilva) y hacer elíptica en el gimnasio. En enero empecé a introducir el trabajo con máquinas y desde este mes ya tengo una rutina completa y suelo asistir a clases de spining o body pump (después de más de 10 años)

Un aspecto importante y que cambia bastante entre los 20 y los 30 años es el riesgo de lesión, dolores musculares, etc.. sobretodo si para trabajar, la postura que se adopta no es la mejor. Además todos estos dolores o molestías pueden llegar a afectarte mentalmente (otro punto a cuidar) ocasionando desconcentración, estrés, mal humor, etc..

En principio, para combatir esta nueva molestía, asistí a las clases de yoga que se organizaban en mi oficina, pero ahora las han cambiado por sesiones de fisioterapía, lo cual es incluso mejor.

Un masaje y consejos en forma de ejercicios y estiramientos para fortalecer las partes más importantes del cuerpo: el core y los tendones y ligamentos de las extremidades.

Así que además de mi asistencia al gimnasio, con las rutinas que me asigna el entrenador y la clases, he empezado a realizar ejercicios en casa, donde tengo un pequeño gimnasio compuesto por unas mancuernas de 5kg, unas bandas elásticas, unas cintas TRX y una pelota suiza.

Además tengo unas tijeras de fuerza, una pelota de esponja y una Powerball para ejercitar la muñeca que me rompí hace siete años, más unas muñequeras para protegerla cuando hago otro tipo de ejercicios que me pueden causar molestias.

Parece que el objetivo de volver a salir en mountain bike está cada día más cerca.