Semana complicada

La vuelta a la rutina está siendo complicada. Verdaderamente, a lo mejor, es por agotamiento o síndrome post-vacacional.

En todo caso, es un ciclo extraño: comienza con incomodidad, dejarse llevar, indiferencia, preocupaciones externas y dejadez.

Cómo no quiero llegar a ese último punto, estoy escribiendo esta entrada.

Para la incomodidad, cambio de hábitos mentales, seguramente, enésimo intento. Es la única manera de no dejarse arrastrar hacia las otras situaciones cuando intente salir de ellas.

El origen de todo, ya lo he comentado. No sé si es agotamiento, esto de trabajar desde casa, hace complicado desconectar o tener ganas de volver a retomar tus aficiones, sobre todo si se basan en estar en la misma posición que cuando trabajas.

Al final era pasar casi 10 horas en la misma posición. Ni las pausas, ni los estiramientos parecen tener efecto, así que he decidido cambiar un poco mi lugar de trabajo. Veremos en que queda la cosa.

De momento tengo dos semanas por delante con varios viajes y eso seguramente ayude a relajar la situación. Cambiar el lugar de trabajo me vendrá bien. Nadie dijo que el trabajo remoto fuera sencillo.

Aunque también tengo claro que me tocará visitar al médico tarde o temprano. No falla, año tras año, toca revisión. También implica un cambio a unos hábitos saludables. La teoría es tan sencilla, por eso cuesta tanto ponerlo en práctica.

En todo caso, quiero acabar el año con una actitud positiva, pero cómo digo, necesito que las cosas cambien. Simplemente, eliminar el malestar, la incomodidad..

El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Maestro Yoda

De momento creo que me quedo en el odio. Odio estar sentado tantas horas, odio el calor.. momento odiador del año.

Foto de Jon Tyson en Unsplash

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