Aunque ahora mismo no tengo mucho tiempo para la lectura, he de reconocer que es un hábito que siempre he tenido.

He pasado de ser el típico lector nocturno, para finalizar el día y llamar al sueño, en Londres leía durante los trayectos en transporte público a la oficina y ahora mismo, intento leer siempre que tengo tiempo libre.

Con unos gustos bastante definidos, al final acabo leyendo mayoritariamente libros sobre Historia, sobre videojuegos o relacionados con el trabajo.

Por supuesto, también me gusta leer alguna novela interesante de vez en cuando, sobretodo si son de autores orientales o algún texto clásico.

Siguiendo esas premisas encontré algunas lecturas interesantes en la lista de 10 libros que Kirai publicó a finales del 2017 y mi primera lectura de este año han sido un par de obras de Séneca: los diálogos Sobre la brevedad de la vida y Sobre la felicidad.

Se trata de dos textos filosóficos en los cuales Séneca muestra sus valores morales, justificando su aceptación y su particular modo de vivirlos (que no se ajusta exactamente a lo que él mismo describe)

Imperio Romano

Séneca desarrollo su actividad política durante los comienzos del Imperio romano. El Imperio romano se instauro tras el colapso de la República romana, incapaz de gobernar el basto territorio que las legiones habían conquistado en siglos anteriores.

La llegada del Imperio romano supuso la imposición de un sistema autocrático centrado en la persona del Emperador. En este contexto, durante los primeros años del Imperio fueron los descendientes de Julio César los que ejercieron el poder.

Emperadores famosos como Tiberio, Claudio, Caligula o Nerón representan a algunos miembros de esta dinastía. Sus periodos en el poder suelen ser bastante breves y acaban de forma abrupta (una constante en toda la época imperial)

Afortunadamente, durante los comienzos, el Senado romano aún seguía teniendo cierta presencia y es en ese foro de discusión en el que Séneca destaca como orador y consigue erigirse como una persona influyente, llegando a ser mentor y consejero del emperador Nerón.

Séneca

Séneca pertenece a una buena familia hispana y ya desde su juventud orienta su formación a la actividad pública. Es enviado con su tía y residirá tanto en Roma como en Alejandría, capital entonces de Egipto.

Es en Egipto donde se ve atraído por los estudios filosóficos helénicos, primero por los pitagóricos y posteriormente por el estoicismo, una vertiente filosófica creada en Atenas alrededor del año 300 a.C.

El estoicismo se basa en el dominio y control de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida, valiéndose de la valentía y la razón del carácter personal. Su objetivo era alcanzar la felicidad y la sabiduría prescindiendo de los bienes materiales.

La moral estoica, basada en el bien y la virtud tuvo, posteriormente, bastante influencia y aceptación en los círculos que difundían el cristianismo, por eso los pensamientos de Séneca siempre han estado muy presentes en la cultura occidental: Edad Media, Humanismo, Barroco, Romanticismo, etc..

Sobre la felicidad

En este primer diálogo, Séneca expone los principios morales que se deben seguir para alcanzar la felicidad.

Siguiendo los principios del estoicismo, para Séneca la naturaleza es la razón y debe vivirse en concordancia con ella utilizando el razonamiento y alcanzando la felicidad.

Durante el diálogo (dirigido a su hermano) también expone algunas pautas como no seguir a la masa o dejarse llevar por los placeres de la vida, ya que son caminos fáciles y distraídos hacia el propio conocimiento personal.

Entre las virtudes que toda persona debe potenciar y poner en practica, Séneca destaca la paciencia, la fortaleza y la perseverancia. Criticando otros factores como la liberalidad, la templanza y la mansedumbre.

También habla Séneca sobre las riquezas, algo que choca bastante con los principios del estoicismo y que sus adversarios políticos usaron para atacarle.

En este punto Séneca se muestra bastante difuso, aunque acaba admitiendo que las riquezas, si son manejadas por una persona virtuosa, tendrán una finalidad mucho mejor que si no lo es.

Sobre la brevedad de la vida

Este diálogo, a pesar de ser mucho más breve deja algunas frases mucho más aplicables a los tiempos actuales.

Básicamente todo el texto gira en torno a la explicación de que la vida de las personas no es breve, si no que una persona no dedica mucho tiempo a realizar cosas realmente útiles para si mismo y su tiempo pasa de manera mucho más rápida.

La verdad es que no recibimos una vida breve, sino que nosotros mismos la hicimos breve; si andamos escasos de tiempo, es que lo derrochamos.

Séneca está exponiendo un concepto muy vigente hoy en día y que demuestra que el hecho de perder el tiempo ha sido algo que ha preocupado a las personas desde la más remota antigüedad.

Para Séneca, las personas no deben perder el tiempo con cosas que no son importantes para su propio desarrollo personal, por eso considera a los sabios como un modelo a seguir.

la vida más larga es la de aquel que se desprendió de todo cuanto la misma le ofrecía para dedicarse por entero a ella.

Es importante destacar la división que hace del pasado como algo cierto y que ya ha ocurrido, el presente como el momento actual, fugaz y breve; y el futuro que es incierto.

Por eso expone que la mejor manera de aprovechar la vida es recordando el pasado, aprovechando el presente y disponiendo del futuro.

A costa de su propia vida, intentan prepararse para vivirla, haciendo planes para un futuro lejano; ahora bien, precisamente en la dilación estriba la mayor pérdida de vida.

Como contrapunto, aquellas personas que se olvidan del pasado, descuidan su presente y miran al futuro con miedo y temor, no se puede considerar que aprovechen su vida.