
Esta semana estuve viendo en el cine The Mandalorian and Grogu, la última película de Star Wars. Lejos queda ya El ascenso de Skywalker, en 2019.
Por supuesto, como todo estreno Star Wars se ha generado cierta polémica, pero sinceramente, a aquellos que nos gustaba The Mandalorian, no nos ha decepcionado.
The Mandalorian and Grogu incluye novedades, recuerdos de la saga clásica y los personajes de Jon Favreau, además de un ritmo bastante trepidante.
Para empezar nos encontramos a Mando al servicio de la Nueva República, luchando con los vestigios remanentes del Imperio. Aquí vienen las primeras críticas, porque, aparentemente, se ha convertido en un caza recompensas para los buenos, un poco blando.
Nada más lejos de la realidad, la lucha contra el Impero es sin piedad.
Ya al final de esta escena final, nos reencontramos con Zeb de Star Wars Rebels.
Tras la aparición de Sigourney Weaver como la veterana comandante de la base de la Nueva República. Mando pone rumbo a Nal Hutta, un planeta pantanoso donde tienen su cuartel general los gemelos Hutt, hermanos de Jabba el Hutt.
Desde allí al planeta Shakari, en el borde exterior, con una ambientación cyberpunk y controlado por un antiguo comandante imperial. Es allí donde Mando descubre una especie de trama orquestada por los gemelos Hutt.

Cumpliendo su misión con la Nueva República pero poniéndose en contra a los gemelos Hutt es como se llega al ecuador de la película.
A partir de ahí, todo bastante predecible, cazarrecompensas, los Anzellans y Grogu teniendo momentos muñecos, acción, ataques con cazas ala-x, etcétera.
Star Wars al 100%.
Y es ahí donde a algunos nos ha encantado The Mandalorian and Grogu y otros les ha parecido a poco.

Hay motivos para sospechar que la película es un refrito del material que iba a usarse para la cuarta temporada de la serie, pero la verdad es que es un puente hacia esa próxima temporada.
La idea de Favreau y Filoni no ha sido mala, ante los retrasos para acometer la nueva temporada de The Mandarolian, se pusieron manos a la obra con esta película.
Por lo demás, sí, Pedro Pascal sigue siendo Din Djarin y sigue a pies puntillas el culto mandaloriano que nos ha ido enseñando en las tres temporadas de la serie.
Grogu sigue aprendiendo de él, aunque muchas veces va por libre. El vínculo padre-hijo está muy presente a lo largo de toda la película.
Además de Sigourney Weaver también interviene en la película, con su voz en la versión original, Martin Scorsese.
Otro actor que presta su voz en The Mandalorian and Grogu es Jeremy Allen White de The Bear.
Sinceramente, una película de aventuras espaciales de las de antes, son casi dos horas que se pasan volando. Recomendable ir al cine por el sonido y las escenas cargadas de efectos especiales.
Imagino que en un futuro no muy lejano aparecerá en Disney+.