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Thimbleweed Park

La ola de nostalgia que llega a series de televisión y consolas, tiene desde hace tiempo una fuerte influencia en los videojuegos. Desde hace unos diez años se viene reclamando más originalidad por encima de las mejoras técnicas que permiten los avances en hardware.

No es de extrañar que tras la explosión de los estudios indie exista una amplia oferta de plataformas 2D y títulos donde los gráficos pixelados son los protagonistas. Pero indudablemente, el aspecto no lo es todo (volvemos a caer en la falta de originalidad) y se hace necesario que algunas de las cabezas pensantes de esas décadas pasadas vuelvan a primera línea.

Algo así es lo que ha pasado con Thimbleweed Park, el último trabajo de Ron Gilbert, creador del sistema SCUMM que sirvió para dar vida a algunas de las mejores aventuras gráficas de los años noventa, convertidas hoy en día en clásicos de los videojuegos.

Ron Gilbert estuvo detrás de algunas de las mejores aventuras de LucasArts: Maniac Mansion, Indiana Jones and the Last Crusade, The Secret of Monkey Island, Monkey Island 2 o Day of the Tentacle, entre otras.

Tras su etapa en LucasArts Gilbert ha estado trabajando en otro tipo de juegos: educativos e infantiles, la saga de estrategia Toda Annihilation y más recientemente en títulos como DeathSpank o The Cave.

Para Gilbert, las aventuras gráficas siempre han sido su género favorito y por eso lanzó una campaña en Kickstarter para financiar la producción de Thimbleweed Park, título que ha visto la luz hace apenas un par de semanas.

Aunque el sistema de juego de las aventuras gráficas no ha variado mucho con el paso de los años, para Thimbleweed Park se ha decidido optar por la opción más clásica, mostrando una interfaz que recuerda a esos clásicos de LucasArts con los verbos mostrando las acciones que podemos realizar.

Por supuesto, no todo es una puesta en escena retro y que nos transporta a los años ochenta, también la historia y la ambientación ayudan a ello. Por lo poco que he jugado a Thimbleweed Park, la historia promete bastante: debemos investigar un extraño asesinato ocurrido en el último pueblo de las profundidades de EEUU, muy al estilo Twin Peaks.

Los personajes son el primer punto de contacto con la hilarante y extraña historia, los protagonistas, una pareja de investigadores que recuerdan a los dos agentes del FBI que protagonizan Expediente X, las primeras interacciones con gente disfrazada de paloma, diálogos disparatados..

En total podemos manejar a cinco personajes, además de los dos agentes, Reyes y Ray, tenemos a: Delores, una programadora sobrina de un tal Chuck que vive en una extraña mansión (vaya referencias) Ransome, un extraño payaso afectado por la maldición de una bruja y Franklyn, el hermano de Chuck y padre de Delores.

Thimbleweed Park tiene muchos puzzles y muy variados, casi todos implican realizar varias acciones con diferentes personajes, ya que hay algunos personajes que no pueden entrar en determinadas zonas.

Y no faltan las referencias, guiños y chistes que hacen referencia a otros títulos en los que ha trabajado Gilbert o a toda la cultura ochentera, de hecho la acción de Thimbleweed Park se sitúa en el año 1987.

Un título más que notable, que rememora con muy buen sabor de boca aquellas aventuras gráfica de antaño y que devuelve a la primera fila un género olvidado en los últimos años, que subsiste a base de sagas inacabables y remasterizaciones en Steam y otras plataformas digitales.