El pasado fin de semana estuve visitando Dublín, la capital irlandesa. Era una visita que llevaba queriendo hacer desde mis tiempos en Londres.

Dicho ésto, no voy a ocultar cierta desilusión y decepción. Irlanda parece ser un país muy natural, muy bonito, pero su capital, seguramente sea el punto flojo.

Tal vez, el problema es que, de una capital, esperas monumentos, lugares fotogénicos, etc.. la Historia de Dublín resulta triste: emigrantes, hambrunas.. y la ciudad transmite eso.

Aunque, pensándolo a posteriori, es un punto a su favor si haces una visita de fin de semana, como fue el caso. A la visita por el centro, hay que sumar todo aquello que tuviera interés cervecero.

Aún así tiene algunos puntos de interés como el Trinity College, la catedral de San Patricio y la de la Santísima Trinidad, el castillo de Dublín, parques como el St Stephen’s Green, museos, la zona comercial al norte del río Liffey y sobretodo muchos pubs con buena cerveza.

Si obviamos la fábrica de Guinness que es la atracción más visitada de la ciudad y de la que hablaré otro día, éstos son algunos de los atractivos de Dublín que pude visitar.

Catedral de San Patricio

Junto con la de la Santísima Trinidad son los dos templos medievales que hay en la ciudad. Construida a comienzos del siglo XIII, las obras terminaron en el siglo XIV con su espectacular torre.

Aún así, se trata de un templo relativamente pequeño, sobretodo si se compara con otras catedrales europeas. Incluso, comparado con catedrales anglicanas como la de Canterbury o la colosal St Paul’s de Londres.

Además de la torre, en el interior, lo más destacable es su coro, donde además se suelen celebrar numerosas misas cantadas. Por lo demás, el templo dublinés es bastante austero y el único elemento que resalta son las coloridas cristaleras.

En el entorno de la catedral se encuentra el St Patrick Park, un sencillo y acojedor jardín.

La catedral de la Santísima Trinidad se encuentra siguiendo la calle hacía el norte. Su exterior resulta mucho más austero que el de la catedral de San Patricio, aunque tiene un puente arqueado que la conecta con el edifico contiguo.

Esta catedral es mucho más antigua y tiene sus orígenes en la época vikinga.

Castillo de Dublín

Situado en el centro de la ciudad, el complejo no resulta muy atractivo. Básicamente, se trata de un edificio del siglo XVIII, aunque tiene sus orígenes en la época medieval.

Desde el Castillo de Dublín ejercieron su poder los gobernadores ingleses durante la época de dominación inglesa en Irlanda. Tras la independencia, fue utilizado como sede de la Corte de Justicia y actualmente para determinados actos de estado.

En su entorno se encuentra el Dubh Linn Garden, que se encuentra rodeado por dos edificios singulares como el Chester Beatty que tiene una interesante exhibición y The Coach House que destaca por su arquitectura exterior.

St Stephen’s Green

St Stephen’s Green es el parque situado en la que durante muchos años fue la zona central de la ciudad. Por eso no es de extrañar que se encuentre rodeado de museos y edificios comerciales.

En una de sus esquinas desemboca la céntrica Graffon Street que conecta el parque con el Trinity College y alberga multitud de tiendas, actuaciones callejeras, etc..

Justo en esa esquina se encuentra también el centro comercial de Stephen’s Green que cuenta con una espectacular cubierta de cristal.

Dentro del parque destaca el lago, atravesado por un puente, una explanada con una pérgola en su centro y el jardín central. El parque presenta siempre muy buen ambiente, sobretodo si no llueve.

También pude visitar Merrion Square, otro de los parques del centro de Dublín donde se encuentra la estatua de Oscar Wilde.

The Spire

Después de comer el sábado y antes de visitar el Trinity College llego la hora de dar una vuelta por la zona comercial al norte del río Liffey. El centro de toda la actividad es Henry Street, una calle peatonal plagada de tiendas.

Esta calle desemboca en O’Connell Street que es la avenida más importante de la ciudad. El diseño de la avenida es bastante simple, pero parte de los edificios más importantes de la ciudad se encuentran en ella.

En sus casi 500 metros de longitud se pueden encontrar multitud de estatuas y monumentos. El del propio O’Connell se encuentra justo antes del puente que cruza el río.

Además, en el cruce con Henry Street se encuentra el Spire de Dublín, una escultura de acero inoxidable de 119 metros de altura, considerada la escultura más alta del mundo.

Trinity College

La Universidad de Dublín está constituida por el Trinity College, a diferencia de lo que ocurre en Oxford y Cambridge donde las universidades están formadas por varios colleges.

El campus del Trinity College es bastante compacto, de hecho, podría decirse que es hasta pequeño pero tiene varios edificios singulares, todos ellos situados alrededor de las plazas centrales.

Sin lugar a dudas, su edificio más conocido es la biblioteca del Trinity College. Forma parte de la red de bibliotecas nacionales tanto del Reino Unido como de Irlanda, con lo cual tiene derecho a contener una copia de cada libro publicado en esos países.

En este edificio de la vieja biblioteca es donde se encuentra la exhibición del libro de Kells. El libro de Kells es un ejemplo de los manuscritos ilustrados de la Alta Edad Media.

Además es uno de los referentes del cristianismo celta y el arte hiberno-sajón que se desarrollo en las islas británicas entre los siglos V y X.

Y así con esa lección de Historia, acabo el recorrido por Dublín. He de decir, que indudablemente, quedaron muchas cosas por ver, como sus orígenes vikingos o visitar los lugares frecuentados por los múltiples escritores que vivieron en la ciudad.