
La furia es una película dura, estrenada el año pasado y presente en los diferentes festivales y certámenes de España, teniendo una buena acogida.
El largometraje, es el primero de Gemma Blasco, protagonizado por Ángela Cervantes y Àlex Monner.
A Monner ya lo hemos visto en la serie de La Ruta y aquí vuelve a ese papel de joven rebelde.
Hay películas que cuentan una herida y otras que intentan que el espectador sienta cómo esa herida altera cada gesto, cada relación y cada decisión.
La furia entra en el segundo grupo. Estamos ante un drama español incómodo, físico y deliberadamente áspero.
La protagonista, una joven actriz que intenta sobrevivir a una agresión sexual sin convertirse en la víctima dócil y perfectamente comprensible que los demás esperan.
Su hermano, al enterarse de lo sucedido, termina convirtiéndola parcialmente en su historia: la del hombre que no pudo protegerla y quiere hacer justicia por su cuenta.
Después tenemos la referencia al mito clásico de Medea. La protagonista, prepara e interpreta el papel en el teatro mientras atraviesa su propio descenso emocional. La tragedia de Eurípides le ofrece un lenguaje para la rabia, la venganza, la sexualidad y la transgresión.
Es un trabajo muy bien hilado por la directora, donde se relaciona la violencia contemporánea con los clásicos.
Sin lugar a dudas, la gran protagonista de esta película es Ángela Cervantes que interpreta el papel a la perfección.
Es cierto que algunas partes de la película son un poco forzadas y previsibles pero no restan mérito a la historia y el trabajo de la protagonista.
Totalmente recomendable, aunque dura, con algunos altibajos. Puede verse en Movistar+ en su colección de cine español.