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Salamanca

El último viaje de vuelta desde Cantabria ha tenido una parada de una noche en Salamanca, en prácticamente un día he podido recorrer el centro histórico y descubrir alguno de sus edificios singulares, así como parte de la Historia de la ciudad y su Universidad.

Historia

Salamanca es una ciudad con una pasado que nos remonta a tiempos de los Celtas, dada su excelente ubicación, con varios cerros próximos al río Tormes. La ciudad tuvo bastante importancia durante la época romana, siendo blanco del general cartaginés Aníbal durante las Guerras Púnicas. Es en esta época cuando se construye la calzada romana de la Vía de la Plata (que prácticamente se recorre en su totalidad en el viaje desde tierras cántabras)

En el período musulmán la ciudad queda prácticamente abandonada debido a que se encontraba en tierra de nadie, los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes eran continuos. Finalmente es repoblada por el rey Ramiro II de León en el siglo X.

Es en la Baja Edad Media donde se inicia el desarrollo de la ciudad, con la construcción de la catedral y las escuelas adyacentes que serán el germen de la futura Universidad, núcleo sobre el que giraría la ciudad desde entonces.

Alfonso IX de León otorgaría a las escuelas el título de Estudio General y posteriormente Alfonso X el Sabio el de Universidad, ya en 1253. La época dorada de la ciudad se iniciaría a finales del siglo XV, cuando Antonio de Lebrija escribió la primera gramática del español en la ciudad, siendo el inicio del Siglo de Oro de las letras españolas.

No es de extrañar que las referencias literarias o el número de escritores que pasearon por sus calles sean bastante numerosos. Sin lugar a dudas, el carácter literario más universal de Salamanca sea el Lazarillo de Tormes, el famoso libro anónimo precursor de la novela picaresca española.

Monumentos

Volviendo a nuestros días, la ciudad, Patrimonio de la Humanidad por el conjunto de sus edificios es una ciudad universitaria, al estilo de Cambridge y Oxford en Inglaterra o Santiago de Compostela y Granada en España.

Entre los edificios singulares, donde predomina la decoración plateresca (una mezcla entre gótico, estilo árabe y Renacentista) destacan los pórticos de la catedral, edificios religiosos como el Convento de San Esteban, la Universidad, la Casa de las Conchas y distintos palacios repartidos por el centro de la ciudad.

Alrededor del núcleo de la ciudad vieja medieval se encuentran diversos palacios con torreones que sirvieron de residencia a las familias adineradas que mandaban a sus hijos a estudiar a la Universidad de Salamanca.

Otro icono importante de la ciudad es el Puente Romano de Salamanca, que sufrió varias restauraciones posteriores a las riadas de 1626 y que cruza el Tormes en la parte sur de la ciudad vieja.

Y por último y no menos importante, la imponente Plaza Mayor de la ciudad, construida a mediados del siglo XVIII y de estilo barroco. La Plaza Mayor de Salamanca se encuentra rodeada de cafeterías y terrazas.

Como puede observarse, la visita se ha limitado a contemplar los edificios y monumentos más importantes y turísticos ubicados en el centro de la ciudad. De todas maneras la ciudad es un destino excelente si se quiere salir de noche (no a -7º en pleno invierno) y tiene una gastronomía bastante atractiva, me encantó el hornazo.